¡Muchas gracias!
Todas las felicitaciones recibidas han sido una forma de terapia para recuperar la energía gastada por una ardua campaña en la que multiplicamos las horas de trabajo que, normalmente, superaron con creces las 8 horas.
Estuvimos, estamos y estaremos con Chile, como la mayoría que votó sin rabia, sin egoísmo y sin resentimiento. Y esa es la esperanza que tenemos para la segunda vuelta: es imperativa la unidad en la diversidad de proyectos progresistas, para desestabilizar al conservadurismo que no nos permite el desarrollo integral que necesitamos como país.
En fin, tenemos un tremendo desafío... ¿cuándo ha sido fácil?
Por ahora, quiero compartir la alegría inmensa de las 43 mil personas que nos entregaron la primera mayoría una vez más, la tercera es la vencida y nos dedicaremos a cumplir con las tareas que por mandato popular debemos realizar.
Muchos besos y abrazos para los y las que han reconocido nuestro trabajo constante.
Ximena Vidal










